Jorge Gonzáles Rodríguez and Juan Carlos Armengol Manzo

31 de enero de 2011

Lo que la Virgen nos enseña

Guáimaro, Camagüey. Enero 30
Mahée Vian Pérez Herrera y Alberto Angel Aquino Rojas.
La llegada de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre a la parroquia de Guáimaro presupone alegría y emoción para toda la Arquidiócesis agramontina, a pesar de no ser el primer acontecimiento de similar índole que vive este pueblo. En 1951, fue recibida por los veteranos de las guerras de independencia y hoy es nuevamente acogida por la comunidad guaimareña.

Alrededor de 3500 personas desfilaron ante la imagen de la Patrona de Cuba, encontrada hace 400 años en la Bahía de Nipe. Muchos llegan ante ella con el alma desnuda para pedir por sus hijos y familiares y se marchan dejando sueños y esperanzas en quien supo decirle a Dios “hágase en mi tu voluntad”, porque María no está en nuestra patria como una simple espectadora. Ella sufre con su pueblo y se alegra con su pueblo.

El templo de la iglesia “La Inmaculada Concepción” fue escenario para el ofrecimiento de los niños a la Virgen, la bendición a las embarazadas, la oración por los enfermos y los presos y en la noche la vigilia de oración para los adolescentes y jóvenes de la parroquia.

Para el 31 de enero, la imagen de la Patrona de Cuba se trasladará hasta las comunidades de Pueblo Nuevo y Palo seco, luego peregrinará hasta el municipio de Colombia.