Jorge Gonzáles Rodríguez and Juan Carlos Armengol Manzo

29 de enero de 2011

“María de la Caridad une a los cubanos”

Por: Osvaldo Gallardo González

Guáimaro, Camagüey: Enero 29 (9.35 p.m.)

En vísperas de la llegada a la puerta camagüeyana de Guáimaro, en esta segunda peregrinación nacional de una imagen de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, conversamos con su excelencia, Mons. Angelo Becciu, nuncio apostólico para Cuba quien acude a este suceso.

-Excelencia, en su anterior servicio a la Iglesia Católica como nuncio de Su Santidad, ¿había asistido a un acontecimiento similar a este en otra nación?

-Sí, gracias a Dios, en mi servicio a la Iglesia en Angola pude ver la manifestación de una gran devoción a Nuestra Señora de Mamamuchima. Claro que una peregrinación como esta por todo el país de una imagen de Ntra. Sra. María de la Caridad del Cobre, en otro contexto y otras circunstancias, confirma cómo la devoción a la Virgen, es una devoción muy arraigada entre los cristianos católicos del mundo entero. Impresiona ver que en Cuba, a pesar de luego de muchos años de no haber esta tradición, surge una respuesta tan fuerte, una respuesta grupal del pueblo; claro está que es una experiencia única para mí.

-Excelencia, estamos en Guáimaro, que fue la cuna de la república en las Guerras de Independencia del siglo XIX ¿encuentra alguna motivación especial para asistir al recibimiento aquí de la Virgen Mambisa?

-Estar aquí, en Guáimaro, me confirma la percepción que tenemos como Iglesia de que María de la Caridad une a los cubanos. Y por tanto, aquí que nació la República, nació el sentido de independencia de esta nación, María puede ayudar para que los cubanos se sientan como una sola familia.

-Luego de un año en Cuba, ¿cuál es la impresión fundamental sobre el servicio que le ha pedido el Papa para la Iglesia que peregrina en nuestra patria?

La Iglesia está realizando un papel muy importante. Veo la disponibilidad de los obispos y sacerdotes para con el pueblo. Veo cómo interpretan las dificultades y exigencias de la realidad desde su labor pastoral. Y esta labor no tiene otro objetivo que ayudar, que ser testigos del amor de Dios para los fieles de este querido pueblo cubano.