Jorge Gonzáles Rodríguez and Juan Carlos Armengol Manzo

24 de febrero de 2011

Caballeros de Colón rezan el rosario en La Merced





Rosario a la Virgen Peregrina tributan los Caballeros de Colón
Por: Aramís Fonte

22 de febrero
No siempre las cosas resultan como uno las piensa o las planifica. Este empezar pudiera quizás desalentar al que sólo leyera la primera línea pero no al pueblo de fieles que se reunió en la noche del 22 de Febrero, en el templo de La Merced de la ciudad de Camagüey, para acompañar y agasajar a la imagen de la Virgen Peregrina, ocasión para la cual los miembros del Consejo Santa María, # 2479, de los Caballeros de Colón habían planeado meticulosamente honrar a  la Virgen con el rezo del rosario.

Se  debía comenzar con una solemne procesión de los caballeros y sus esposas por el pasillo central del templo, que partiendo desde su entrada avanzarían hasta llegar al inicio de la escalinata del presbiterio y se ubicarían rodeando respetuosamente la urna que contiene  la bendita imagen.  Sobre las 7 de la noche se encontraban  presente varios miembros de los Caballeros, y estando en los preparativos finales para poder iniciar la procesión, hubo de hacerse en el interior del templo una oscuridad que, estando encendidas las velas en un ruedo que custodiaba la imagen, mientras un coro de niños interpretaba cantos a la Virgen, muchos se preguntaban si este oscurecimiento había sido planeado o si se debía a otra razón.  Al pasar los minutos e indagar se verificó  que se trataba de un “apagón”.
Esto no desanimó a los fieles: los niños continuaron sus cantos y los Caballeros se prepararon para iniciar el rosario. Pasadas las 7:20 p.m., y caminando entre  penumbras se congregaron en torno a la imagen de la Virgen. Entre el grupo de caballeros y sus esposas se encontraba monseñor Juan García, arzobispo de Camagüey. El Gran Caballero de este Consejo anunció la intención del rosario e hizo una breve reseña de quienes son los Caballeros de Colón y de la forma en que colaboran con la Iglesia. A pesar de la oscuridad en el templo y la falta de amplificación de audio, se inició el rosario, guiado por el Diácono Manuel de la Torre.
Rezando ya el cuarto Misterio Doloroso se restableció el fluido eléctrico y todos pudimos contemplar de cerca la bendita imagen.