Jorge Gonzáles Rodríguez and Juan Carlos Armengol Manzo

31 de enero de 2011

En Elia la Caridad une a los cubanos

En Elia la Caridad une a los cubanos


Antiguo central Elia, hoy Colombia, provincia  Las Tunas, Arquidiócesis de Camagüey. Enero 31 (7:00 pm)
Por Mahée Vian Pérez Herrera y Alberto Angel Aquino Rojas

Reciben colombianos a la Virgen Mambisa.

A las 7 de la noche de este 31 de enero, la imagen de la Virgen Peregrina arribó a la comunidad de Elia. En su recorrido desde Pueblo Nuevo, se detuvo ante un grupo de fieles que aguardaban al borde del camino (Comunidad de Anacaona), poblado a 6 km de la cabecera municipal donde la esperaban unas  40 personas para admirar a la madre de todos los cubanos.

A su paso por la porción más oriental de la arquidiócesis de Camagüey, la Santa Imagen fue esperada frente al hospital municipal “Cándido González”. Ante una gran congregación de devotos, Mons. Juan García, arzobispo de  Camagüey, ofreció a la Virgen una oración por los enfermos y por los médicos: “Dios Padre, gracias por haber creado a los doctores y enfermeros para amar y salvar vidas”.

El grupo musical “Los Ángeles” realizó un concierto en espera de la Patrona, esta vez frente al “Parque de Las Madres”, lugar escogido para recibirla. Allí, frente a un mar de fieles, entusiasmados por la visita, se corrió la voz por los presentes de la llegada, y la alegría musical se tornó en frenesí, la calle se animó aún más con el alboroto que causó la noticia de la llegada de la Imagen de la Virgen, después de muchos años,¡Regresaba a Elia!

Una multitud de más de 5000 personas se reunió en torno de La Mambisa, para venerar a María y pedirle que interceda por sus hijos, familiares y amigos. Así la gloriosa Virgen, Madre de Dios y Reina de Cuba, iba recibiendo los honores y fervores en una celebración sin precedentes.

Monseñor Juan García, en sus las palabras de bienvenida, expresó: “¿Qué es una madre? Todos lo sabemos, y lo sabemos mejor quienes hemos perdido su compañía aquí en la tierra. La madre es la persona donde podemos ir siempre y a todas horas, cuyo amor, por muchos hijos que tenga, no se divide, sino que se multiplica y se acrecienta hasta límites insospechados, sobre todo cuando los hijos se encuentran en situaciones angustiosas. La madre tiene la grandeza de reunir a sus hijos en torno a ella, ya sea en las fiestas y alegrías como en la enfermedad propia o la de los hijos y familiares… Así es la virgen María de la Caridad”.

Concluida la celebración de bienvenida, un mar de pueblo acompañó la imagen en procesión hasta la iglesia Nuestra Señora de la Caridad.

Un bohío, por transitorio descanso, le ofrecieron los feligreses del templo de la ciudad y allí la Madre de Dios recibe las promesas cumplidas, las flores y las velas, que se encienden en su nombre.
La caridad une a todos los cubanos en un solo abrazo.