Jorge Gonzáles Rodríguez and Juan Carlos Armengol Manzo

19 de febrero de 2011

Presentadas las peticiones de VIRGENMAMBISA

Primera misa con la Mambisa en la ciudad de Camagüey

Por: Pablo M. Marrero Álvarez y Ahmed A. Puig Lamela

 

Camagüey, febrero 18 (10:00 p.m.). A las ocho y treinta de la noche, dio inicio la primera misa celebrada en la ciudad de Camagüey con motivo de la vista de la imagen peregrina de la Virgen de la Caridad. Esta celebración eucarística se ofició en el santuario diocesano de Nuestra Señora de la Caridad, colmado con la presencia de los fieles camagüeyanos.

 

Esta eucaristía fue presidida por Mons. Juan García, arzobispo de Camagüey, quien durante su homilía: …estamos colgados de Dios totalmente, Él vive regalándonos milagros: la vida, la familia, la naturaleza. Nosotros le podemos pedir el milagro a la Virgen, pero ella nos tiene otra respuesta… así que en esta noche, no pedimos milagros, sino sencillamente escuchamos a la Virgen: "Hagan lo que Jesús les diga". Lo que Jesús dice está en el evangelio, lo que Jesús dice está en el catecismo, lo que Jesús dice está en el interior de nuestras personas que hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios.

 

Junto al prelado, concelebraron los sacerdotes salesianos P. Miguel Ángel Fernández, párroco de este santuario; Daniel de los Santos y Dariuzs Izykowski, también estuvo presente el sacerdote jesuita, P. Jorge William Hernández y los diocesanos Castor Álvarez, Raúl Fernández y Manuel Puga. Con la presencia de los diáconos permanentes Rafael Marrero, Miguel Ángel Ortiz, Fulgencio Palacio y Eugenio Viñas. 

 

La celebración estuvo animada por los matrimonios y adolescentes de la comunidad. Durante el momento del ofertorio, estos pusieron a los pies de la Virgen un sobre con las oraciones y peticiones enviadas a la dirección electrónica virgenmambisa y el blog de noticias creados con el objetivo de informar y dar testimonio sobre el paso de la imagen de la Virgen en su peregrinar por la Arquidiócesis de Camagüey.   

 

En el momento de la bendición final, Mons. Juan invitó a pasar al presbiterio, a recibir la bendición solemne, acompañado por sus familiares a un niño que recientemente estuvo gravemente enfermo.