Jorge Gonzáles Rodríguez and Juan Carlos Armengol Manzo

29 de marzo de 2011

Bendición de una capillita de la Virgen de la Caridad en la comunidad Sagrado Corazón, reparto El Modelo, Camagüey

Texto: Edilsa Pupo Pérez

Fotos: José Adán Pimentel 

Camagüey 27 de marzo de 2011: Todos los días en la vida de una comunidad son maravillosos, pero  este día lo ha sido mucho más.

Durante mucho tiempo dos hermanos Carlos Alberto y Bernardo Casanova Aróstegui dieron riendas sueltas a su imaginación para construir una capilla a la imagen de la Virgen de Caridad, que fue donada por el arzobispo de Camagüey Monseñor Juan García a la comunidad del Sagrado Corazón, ésta situada en la calle 1ra del reparto El Modelo al oeste de la Ciudad de Camagüey.

Ha sido terminada y generosamente el arzobispo accedió a entronizar la imagen y presidir la misa, cuando aún está latente en nuestra memoria la visita de la imagen de la virgen peregrina a este lugar. Ahora y para siempre estos feligreses cuentan con la compañía de la Madre de todos los cubanos. A partir de este momento será una bendición y una alegría para esta comunidad tenerla día a día.

Pacientemente todos esperan. El coro se prepara para recibirla. Cada uno de los participantes ocupa el lugar que le ha sido confiado. Los niños en la entrada reparten estampitas con la imagen de la Virgen de La Caridad.

Al fin la hora esperada llegó. La imagen de la Virgen hace su entrada en manos de los hermanos Casanova. Se hacen sentir las voces del coro al dedicarle la Canción: Déjame que te llame Madre.

Durante la entronización se reza la oración que se encuentra  al dorso de la estampita. Con esta se ruega por la paz, las familias, la patria, la iglesia, los presos y los enfermos para así todos alcanzar de Jesucristo la concordia y la unidad.

Bendecida la imagen, la capillita y todos los presentes con agua bendita comenzó la celebración de la Eucaristía.

Como ya nos tiene acostumbrados, monseñor Juan en su predicación, puso un ejemplo de la vida cotidiana, esta vez, relacionado con la familia del padre José Sarduy cuasipárroco de la mencionada comunidad, refiriéndose a la solidaridad de sus padres con los vecinos  al brindar el agua del pozo de su casa.

Hizo alusión a la forma de la capilla muy parecida a la de un pozo de brocal, quizás semejante al pozo donde Jesús se encontró con la samaritana. En este lugar Jesús le hizo comprender que la verdadera felicidad está dada en hacer la voluntad de Dios. Una de las vías es constituir una familia esposados por el amor.

Exhorta a contarle a la Virgen nuestras necesidades para que nos conceda  para  nuestras familias la paz, la tranquilidad y la vida eterna para florecer en el amor mediante el agua viva que es su hijo Jesucristo.

Aconseja a que se enseñe a las personas que la visiten quién es María, quién es Jesucristo para que puedan cautivarlos por su amor verdadero como lo hizo Jesús con la Samaritana y así Dios siempre esté presente en nuestras vidas desde el comienzo hasta el final.

Prosigue con la consagración eucarística, la comunión por parte de los hermanos y las palabras de agradecimiento del padre José Sarduy, concluyendo con la bendición a los participantes y el habitual saludo de Monseñor Juan a todos al fondo de la capilla.