Jorge Gonzáles Rodríguez and Juan Carlos Armengol Manzo

10 de marzo de 2011

Entrevista

 
María de Nazaret viene a nosotros

Entrevista a Enrique Cabrera Nápoles, Fidelito.

Secretario nacional de la Infancia Misionera

Por: Pablo M. Marrero Álvarez

 

¿Cómo nace en ti la devoción a María de la Caridad?

En mí la devoción a María de la Caridad nace, desde pequeño, por mi padre. Mi padre era un ferviente hijo de Cachita, la amaba, la veneraba y la seguía, tanto que todos los años iba a visitarla a su santuario. Y de allí empezó a impregnarse en nosotros, en la casa, la devoción a María.

 

¿Cómo ha influido la presencia de la Virgen en tu vida personal?

La presencia de María ha influido de muchas maneras, primero porque fue la escogida por Dios, segundo porque fue Dios quien le dijo que Ella estaba llena de gracia; y cómo no seguir y venerar a la Llena de gracia, a esa escogida. Esos son elementos suficientes para venerarla. Además todos los pasajes, lo pocos pasajes de la Biblia que hablan de María, en todos ellos, se puede constatar su piedad, ejemplo de ello es las bodas de Caná. Así lo hace con la humanidad. En mí ella ha influido en muchos aspectos, en todos los problemas de la vida y tanto en los momentos de dificultad como en otros momentos, María siempre ha  sido el centro, claro, primero Cristo y después ella, pero ella como madre. Acudir a ella es una seguridad. 

 

¿Has podido constatar alguna gracia que le hayas pedido?

Bueno, sí, muchas. Yo he visto la presencia de ella en vida desde que era jovencito, en las primeras dificultades de la vida, en esos tiempos duros de los señalamientos religiosos la tuve a ella como madre muy cerca de mí. A ella le pedía su protección, y yo la sentía, era algo que podía percibir, que sentía en mí… me sentía seguro solamente con mirar su imagen. Era la misma sensación que se recibe cuando nuestra madre biológica cuida de nosotros en los momentos difíciles. Estoy absolutamente convencido que nos protege, es así, porque es la madre que Jesús nos dejó como protectora, como madre amorosa, como madre que esta junto a nosotros en todo momento. 

 

¿Qué significa para ti poder vivir y colaborar en el recorrido por nuestra arquidiócesis?

En primer lugar me parece increíble, me parece increíble vivir esto que he estado viendo y experimentando. Me siento como escogido, me siento dichoso y feliz. Es increíble ver esa pequeña imagen que viene a nuestro pueblo, que sabemos que es una imagen, pero que yo no la veo como imagen, ciertamente la veo como María de Nazaret que viene a nosotros, esa María sencilla que supo aceptar lo que Dios le pidió, esa María sencilla que en silencio sufrió el dolor, esa María de Nazaret que aceptó ser la madre de toda la humanidad. A través de esa imagen yo veo a María; y sobre todo me llega mucho el lema de la peregrinación "A Jesús por María", porque realmente Ella nos conduce a Él, siempre nos ha conducido a Él, desde aquella bendita noche que lo acogió entre sus humildes brazos en aquel establo de Belén.