Jorge Gonzáles Rodríguez and Juan Carlos Armengol Manzo

14 de marzo de 2011

Hasta siempre Cachita

 
Esmeralda despide a la Madre Mambisa

Por: Gioberti Jiménez González

Esmeralda, Camagüey: marzo 13 (4:00 p.m.) La noche fue extensa para quienes se quedaron a los pies de María en vigilia de oración, la víspera de su partida de la imagen Mambisa en la arquidiócesis de Camagüey. Alrededor de las siete de la mañana, comenzó la oración de laudes y posteriormente el arzobispo, Monseñor Juan García impartió la bendición al pueblo congregado para despedir la peregrinación que partió a Cunagua, primer pueblo de la diócesis de Ciego de Ávila que recibe a la imagen peregrina.

Durante la trayectoria se hizo una breve parada en La Isabelita, región en la que estará de manera oficial la Virgen, mañana lunes. Allí se adelantaron algunos pobladores, quienes junto a los hermanos de Esmeralda y otros pueblos de Camagüey que peregrinaron para venerar a María con cantos y oraciones.

La bienvenida en Cunagua fue protagonizada por una caravana de 27 ómnibus con personas de casi todas las regiones de la diócesis  de Ciego de Ávila, a la entrada del pueblo que escoltó el carro en el que fue exhibida la imagen de nuestra madre hasta la llegada al extenso parque y la iglesia del batey del extinguido central azucarero. Hasta allá llegaron los camagüeyanos: religiosas, jóvenes, adolescentes y laicos en general, acompañados como siempre en nuestra arquidiócesis por el arzobispo, Mons. Juan García, y en esta oportunidad el padre José Gabriel Bastián, párroco de Esmeralda.

Para culminar con la primera parte de la jornada de bienvenida en Ciego de Ávila, se celebró la santa misa en la entrada de la iglesia de Cunagua. Estuvo presidida por Monseñor Mario Mestril, obispo de la diócesis de Ciego de Ávila y nuestro arzobispo camagüeyano, Monseñor Juan García, a quien recuerdan con mucho cariño los habitantes de varias regiones avileñas, por su extensa y profunda labor pastoral cuando la provincia de Ciego de Ávila pertenecía a la diócesis de Camagüey.

Ya no está en Camagüey la imagen de la Virgen Mambisa; pero en los campos y ciudades de esta comarca han quedado excelentes experiencias de amor y de fe. Este pueblo recordará por siempre la ocasión, y los cuarenta y dos días de peregrinación servirán para que los camagüeyanos tengamos la certeza de que nuestra Madre del cielo nos protege e intercede por su pueblo que siempre ha de esperar en Jesús.