Jorge Gonzáles Rodríguez and Juan Carlos Armengol Manzo

12 de marzo de 2011

La Virgen en Lombillo

Lombillo también tuvo su Virgen de la Caridad

Por: Ariel Morales y Maité Brito                                 

Camagüey-Esmeralda-(Lombillo) Marzo 10: Cerca de las 2 de la tarde se hizo realidad la esperada visita de la imagen de la Virgen de la Caridad al poblado de Lombillo de casi 900 habitantes. La capilla Santa Juana de Lestonac, a pesar de no tener paredes, quedó sencillamente engalanada para recibir a la madre bajo el precepto “Bendícenos María”, título que se leía en un cartel que presidía la entrada al pequeño templo, todo esto acompañado por cantos y la alegría de los Lombilleros.

Un carretón con otro cartel de bienvenida, esperó a la entrada del caserío para acompañar  la imagen y guiarla en el trayecto hasta donde esperaban un buen número de personas; las hermanas de la compañía de María guiaron y animaron toda la celebración.

Las palabras de Monseñor Juan García, arzobispo de Camagüey resaltaron a María como Patrona de Cuba  y recordaron la hermosa historia del hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre en Cuba. Hermoso fue ver una cantidad de hombres que se descubrieron la cabeza, quitándose las gorras en el momento en que se entonaron las notas del himno nacional.

A continuación pasaron poco a poco a recibir la bendición distintos grupos, que perfectamente organizados fueron pasando al frente de nuestra madre para pedirle su intercesión, ella que vela y protege a toda nuestra tierra cubana, miró con bondad la sencillez de este pueblo que con cantos, flores y velas quiso mostrar su amor y devoción.

Ancianos, enfermos, niños que decían poesía entre canto y canto, madres con niños en brazos, adolecentes y jóvenes, señoras y señores, todos reunidos en oración contemplando a la madre, aplaudieron al compás del estribillo:

“…Lombillo te quiere, que linda eres

Por eso te pedimos que por favor te quedes…”

 

Para terminar las Hermanas pidieron por la unidad de las familias, la paz entre todos y el amor que se materializa en la visita de la virgen que se despidió, caída la noche, segura de que quedó en el corazón de todos los lombilleros.