Jorge Gonzáles Rodríguez and Juan Carlos Armengol Manzo

7 de marzo de 2011

Reporte de Lugareño y pueblitos anteriores

Admirable acogida en Lugareño

Por: Laura María Hevia Genaro y Adrián Loucraft Llanes

Lugareño, Minas. Camagüey: marzo 6 (2.00 p.m.) Después de su salida del pueblo de Redención en la mañana, la imagen de la Virgen Peregrina visitó, con brevedad pero no con menos caridad, los poblados  de Las Piedras, Monte Oscuro y Fomento, situados en la carretera norte de Nuevitas. En este último, se detuvo fuera de programación ante un grupo de devotos que la esperaban. Así cumple la Madre la promesa de visitar a sus hijos en todos los rincones del país.

La acogida no estuvo marcada por una enorme multitud, pero sí reflejó el fervor del pueblo que junto a Mons. Juan García escucharon la Palabra de Dios, rezaron y cantaron. Cerca de las diez de la mañana llegó seguida de sus hijos hasta la capilla del Paradero de Lugareño. Los que la visitaban no cabían en el edificio. El recibimiento en Lugareño fue prolijo en originalidad y devoción. Después de una parada en el hospital local, se inició la procesión. Ocho hombres con guayaberas azules la escoltaron durante todo el recorrido. Al llegar a la iglesia doce niños vestidos de blanco saludaron a la Virgen.

"Este pueblo ha perdido, con dolor, el silbido de las locomotoras, el pito del central, el olor a cachaza, el ir y venir de los carros de caña, el ruido de los basculadores. Pero este pueblo de Lugareño no puede perder la sonrisa de los niños, el entusiasmo de los jóvenes, el amor de los esposos, la sabiduría de los ancianos, el trabajo de los obreros, la laboriosidad de los campesinos, la dedicación de los maestros y los médicos. Y para esto necesitamos fe, fe en tu Hijo Jesucristo, porque la fe fortalece el amor y renueva la esperanza", expresó una muchacha de la comunidad en las palabras de bienvenida. Posteriormente, un coro interpretó una pieza con letra de Antonio Rodríguez y música compuesta por Ángel Rivero para la ocasión: "A la Virgen" se titula la canción que alaba y suplica a María Santísima. Después del recibimiento, el templo se mantuvo lleno de feligreses que hablaban a la Reina del cielo y de la tierra.