Jorge Gonzáles Rodríguez and Juan Carlos Armengol Manzo

1 de marzo de 2011

Merecido recibimiento a la Virgen María en la casa de sus padres ...


Merecido recibimiento a la Virgen María en la casa
de sus padres Santa Ana y San Joaquín.

Por Loyda Mendoza Hernández.

Camagüey, marzo 1ro (1:30 am): La parroquia de Santa Ana se vistió de gala para recibir la imagen de la Virgen Mambisa. A las 7 de la noche llegó el conocido carro que la ha trasladado desde Santiago de Cuba. Comenzaron a sonar las campanas, aumentó la emoción, todos aplaudían, cantaban, daban vivas a la Santa Madre. Se inicia la procesión; iban delante niñas con cestas llenas de pétalos de flores, seguidas por jóvenes abanderadas que enarbolaban la bandera cubana, la del Vaticano y la de Carlos Manuel de Céspedes. Escoltando el carro iban un grupo de hombres vestidos de mambises, en recordación de aquellos insurrectos que antes de partir a la manigua a luchar por la independencia de la Patria, llegaban a la parroquia de Santo Tomás para encomendarse a la Virgen  de la Caridad, ante esta misma imagen que ahora peregrina por todo el país.
Gran cantidad de personas con sus manos en alto, agitaban pañuelos, globos y flores.
La imagen de la Virgen es colocada sobre una mesa en el atrio de la iglesia y dos niñas movían una tela azul que asemeja las olas del mar. Las que portaban las cestas lanzaban los pétalos para saludar a la Patrona de Cuba. El padre Carlos Juan, sacerdote de esta comunidad dio la bienvenida a tan esperada visitante y dirigió unas emotivas palabras a la compacta multitud que rodeaba el templo.
Se abrieron las puertas de la iglesia y la imagen de la Virgen fue llevada al altar seguida por una ola humana que abarrotaba el templo.
A las 8 pm comenzó la misa, el diácono Fulgencio Palacio proclamó el Santo Evangelio y el padre Rolando Montes de Oca en el mensaje de amor que nos transmitía a todos hizo referencia a la belleza de la Virgen y nos recordaba que María nos lleva a Jesús.
Todos querían acercarse a la Virgen a ofrecerle flores y velas, también a darle gracias por los favores que han recibido de Jesús mediante su querida Madre.
A las 10 pm comenzó la gala que en su honor preparó la familia eclesial donde reinó la alegría con los solistas, tríos, coros, niños, jóvenes y adultos. Las edades eran diferentes pero el objetivo era el mismo: honrar a la querida Virgen de la Caridad.