Jorge Gonzáles Rodríguez and Juan Carlos Armengol Manzo

17 de mayo de 2011

ORACIÓN

Dios Padre,

Creador del mar y del río,

gracias por la maravilla del agua,

por el frescor y la limpieza que nos da,

por la fertilización de la tierra, por la sed que calma

y por los innumerables servicios que presta

a las personas, animales, aves y peces.

Te pedimos perdón por las veces

que hemos contaminado el mar, el río y el manto freático;

por el despilfarro, por la negligencia

en el arreglo de los salideros

y por la tala indiscriminada de los árboles.

 

Señor Jesucristo,

que navegaste y caminaste por el lago de Galilea

y te bautizaste en el río Jordán

y convertiste el agua en fuente de salvación

mediante el bautismo;

como en otro tiempo diste órdenes al viento y al mar,

manda ahora agua suficiente

para la vida humana y cristiana;

también enséñanos a compartir el agua con quienes tienen sed

como tú en el pozo de Jacob y en la cruz,

para escuchar, al final de la vida, tu misma voz:

“Ven, bendito de mi Padre, porque tuve sed

y me diste de beber”.

 

Espíritu Santo,

que te movías sobre el agua en el origen del mundo

y has hecho incontables maravillas mediante el agua,

haz presente tu acción con la lluvia suficiente y abundante

que tanto te implora Camagüey y riega la tierra en sequía.

 

Santa María de la Caridad,

que en tu casa de Nazaret serviste tanta agua

a San José y a tu Hijo Jesucristo,

y que quisiste hacerte presente en la Bahía de Nipe

hace casi 400 años,

ruega ahora para todas las madres y esposas,

el agua que tanto necesitan en los hogares,

mientras vamos al encuentro del agua viva, Jesucristo,

que vive y reina por los siglos de los siglos.

Amén.