Jorge Gonzáles Rodríguez and Juan Carlos Armengol Manzo

16 de julio de 2011

CONVENTO DE LAS MADRES URSULINAS

 

1813

El Presbítero D. José Ceferino Álvarez, con otros vecinos de Puerto Príncipe, convencidos de la necesidad de una Comunidad de Religiosas que enseñen a las niñas principeñas dirigen un memorial al Rey el 24 de noviembre a fin de que autorice la fundación de un Monasterio de Ursulinas. Entre junio a diciembre está el P. Valencia de misión en esta ciudad y sabiendo que conocía la labor de estas religiosas y la gran amistad que lo unía con el P. Ceferino, se deduce que fuera el promotor de esta idea.

1817

El P. Valencia se traslada a La Habana y lleva la misión de activar el asunto de las Ursulinas. El 17 de marzo la Superiora del Convento de La Habana nombra a la Rev. Madre Sor Antonia de Santa Rita del Castillo y a sus acompañantes para la fundación en Puerto Príncipe. Sor María de Jesús de Santa Rosa Sánchez será la Asistenta; Celadora, Sor Juan de Santa Teresa Conde y Tesorera y Maestra de Labores a Sor María Josefa de San Joaquín Espinosa, hermana conversa.

El 21 de mayo, el Rey Fernando VII expide la Real Cédula en la que aprueba la fundación en Puerto Príncipe.

1819

El 7 de abril llegan las 4 fundadoras acompañadas de los PP. Ceferino y José Sánchez. Se alojan en la Casa de Beneficencia. En diciembre, la Superiora pide licencia para venderla, pues no resulta apropiada como Convento.

1826

El 14 de febrero el Arzobispo faculta al Vicario para realizar la venta solicitada y con ese dinero contribuir a la construcción del Convento.

El 12 de mayo se toman las medidas para el nuevo edificio. “45 baras cuadro” (según añalejo del P. Valencia).

El día 10 de agosto se forma y cuadra el primer cuerpo del monasterio para abrir los cimientos (P. Valencia). Cinco días después se trae el primer ladrillo y ya en octubre quedan hechas las bases del edificio.

1829

El 13 de junio se trasladan al Monasterio recién concluido las Madres Ursulinas junto a las novicias, 3 pensionistas y 60 educandas. Fueron en procesión acompañadas por el Arzobispo de Santiago de Cuba, D. Mariano Rodríguez de Obando y los canónigos José Manuel Escobedo y José Tadeo Martínez. Al día siguiente profesan 6 nuevas religiosas:

- Sor María de la Merced de San Agustín Miranda

- Sor Josefa de Santa Úrsula Mercado

- Sor Soledad de Jesús María Gallo

- Sor Ana Josefa de Santa Ángela Agüero

- Sor Juana del Corazón de Jesús Agüero

- Sor Josefa de Santa Ana Sánchez

 

Las Madres Ursulinas continúan el trabajo que venían realizando en Puerto Príncipe desde 1819 ahora en un local más amplio y con mejores condiciones. Viven en clausura y cumplen sus obligaciones como religiosas, atendiendo el noviciado y cierto número de educandas pensionistas internas. Además, tienen a su cargo una escuela externa con más de 60 niñas, cuyo plan de estudio contempla las asignaturas de Principios de la religión, Prácticas de moral, Primeras letras, Dibujo, Bordado, Aritmética y otras habilidades.

El 30 de junio anota el P. Valencia: “Se concluyó la torre de las monjas”.

1831

El 2 de mayo muere la Superiora y fundadora Santa Rita.

1851

Las Madres Ursulinas son obligadas por el gobierno colonial a desalojar el Colegio, convertido entonces en sede del Regimiento de infantería. Esto se justifica por la “absoluta precisión de reforzar la guarnición y la conveniencia de tener la fuerza reunida” y el edificio de las Ursulinas era considerado como el único “capaz y adecuado”. Regresan poco tiempo después.

1895

En junio, nuevamente las Madres Ursulinas se ven forzadas a abandonar el Convento debido a la guerra. Regresan en 1898.

1908

El 8 de octubre se firma un contrato de obra para la edificación de un Colegio en el edificio del Convento de las Madres Ursulinas. Lo firman Sor Dolores de Santa Ángela, Superiora, y Claudio Muns, Maestro albañil. El contrato incluye la reedificación de la construcción existente.

1930

En la primera mitad del año, la Madre General consiente que las Ursulinas continúen su trabajo en Camagüey, en respuesta a una carta enviada por el pueblo para que revocara su decisión del año anterior de cerrar el convento.

1932

Las Madres Ursulinas deciden cerrar la Casa por razones económicas.

1935

El Obispo de Camagüey solicita permiso para que las Madres Salesianas ocupen el convento de las Madres Ursulinas que se encuentra cerrado para que se dediquen a la enseñanza de niñas pobres.

El 11 de noviembre la Secretaría de Sanidad y Beneficencia concede el permiso al Obispo.

1961

En abril, debido a las nuevas leyes que sólo permiten la enseñaza estatal, las Madres Salesianas tienen que dejar la escuela de Nuestra Señora del Carmen.

 

 

ORACIÓN

 


 

Dios Padre de las Misericordias,

te damos gracias

por lo que ha significado

y sigue significando

para Camagüey

los 103 años de presencia,

testimonio, oración y enseñanza

de las Madres Ursulinas

en su convento

y también por los 26 años

de labor educativa

de las Hermanas Salesianas

en este Colegio de El Carmen.

 

Señor Jesucristo,

Maestro de la Humanidad,

que enviaste

a tus apóstoles y discípulos

a enseñar,

manda nuevas monjas,

maestros y catequistas

a nuestra ciudad

para que conozca el Evangelio,

el Camino, la Verdad y la Vida.

 

Espíritu Santo,

como tiempos atrás,

necesitamos padres, madres,

abuelos, monjas, sacerdotes,

que hagan presente en Camagüey

el amor, la esperanza, la caridad,

las restantes virtudes y los valores.

Infunde tu gracia en nosotros

 

 

para que lo que se enseñó

en este Convento de las Ursulinas

y Escuela de El Carmen

también nosotros lo podamos enseñar

a nuestros hijos y nietos;

concede la dicha tan deseada

por tantas familias

de proporcionar educación católica

a sus hijos en escuelas religiosas.

 

Santa María del Carmen,

Protectora y Patrona de esta iglesia,

de este convento escuela

y del hospital de mujeres,

ruega por este pueblo

que ha buscado ayer y hoy a Dios

en estos lugares,

muéstranos las maravillas de la fe,

la esperanza y la caridad.

 

Santa Ángela de Merici,

fundadora de las Madres Ursulinas,

presenta nuestras súplicas a Dios Padre

en favor de nuestros jóvenes;

ayúdalos a conocer y vivir

la verdadera felicidad que viviste

y ya posees plenamente

en el templo del cielo,

donde habitas

con el Padre, el Hijo, el Espíritu Santo,

la Virgen del Carmen

y Santa Úrsula, virgen y mártir.

Amén.


 

 

 

Descripción: 0012

 

IGLESIA

DE

EL  CARMEN

 

Un monumento

a la fe

 

 

Descripción: 0121

MONASTERIO DE LAS URSULINAS

 

Un monumento

a la esperanza

Descripción: D4A17752

 

HOSPITAL DE MUJERES

 

Un monumento

a la caridad

Descripción: mso7560D