Jorge Gonzáles Rodríguez and Juan Carlos Armengol Manzo

19 de julio de 2011

Homilía de +Juan García Rodríguez

en la Ordenación Sacerdotal de

Yosbel Puentes Dousac y Bladimir Navarro Lorenzo

La Catedral, 18 de julio de 2011

 

Damos gracias a Dios Padre por haber pensado, creado y elegido a Yosbel y Bladimir para ser sacerdotes de Jesucristo. Ellos han dicho que sí al plan de Dios y rogamos para que sean como el profeta Jeremías, los apóstoles Andrés, Juan y Pablo y como tantos sacerdotes de nuestra historia y de nuestro presente. Muchos de ellos pudieron contar su vocación. También Yosbel y Bladimir y cada uno de nosotros aquí presentes, pudiéramos escribir nuestra vocación. Si la entregan, uno de los obispos aquí presentes los llevará de gratis a El Cobre en el año jubilar 2012.

Damos gracias a Dios por los papás de Bladimir, María del Carmen y Eloy (levántense) y por el papá de Yosbel, Manolito, que esperamos goce esta ceremonia desde el cielo que nunca imaginó en esta tierra. Damos gracias a Dios por Momín, mamá de Yosbel (levántese) y por papito, quien ha acompañado a Yosbel desde su infancia como padre.

Damos gracias a Dios por la Comunidad de Agramonte (levántense) por sus doce tulipanes que mantuvieron abierto el templo en tiempos difíciles, por su colecta del Seminario que asciende a la cifra de $ 94 742.30 desde 1980 hasta hoy. Damos gracias a Dios por esta Iglesia de Cristo en Agramonte que celebra los misterios de Dios, misiona, catequiza y hace la caridad en el pueblo.

Damos gracias a Dios por la Comunidad de Céspedes (levántense). Ha dado tres sacerdotes y si surgen sacerdotes de una comunidad es porque tiene vitalidad y fecundidad. El P. Cambra dice que de la Catedral no ha surgido ningún sacerdote… Aprendan de Céspedes.

Damos gracias a Dios por los sacerdotes cuyo ejemplo, palabra y acompañamiento suscitó la vocación sacerdotal en Yosbel y Bladimir: el P. Domingo Oropesa, el P. Ernesto Pacheco, el P. José Sarduy.

Damos gracias a Dios por Monseñor Adolfo en su 63 aniversario de ordenación sacerdotal. (OCURRIÓ UN APAGÓN). Él, al estilo de Cristo, ha sido maestro en la conversación personal. Como Cristo con la samaritana y otras personas, Monseñor Adolfo sólo le importaba la persona que tenía delante y todo el tiempo de su vida era para ella. Monseñor Adolfo enseñaba con parábolas, con creatividad y calma en sus catequesis, homilías, sus tres escuelas de Vertientes. Al estilo de San Antonio María Claret repartía y dedicaba libros, cartas, medallas, estampas, hojas volantes, las cuales, en ocasiones lanzaba desde una avioneta sobre Vertientes. Imítenlo.

Monseñor Adolfo es ejemplo de sacerdote al estilo de Cristo que nos amó hasta el extremo y se entregó por nosotros en la cruz. Bautizó en Vertientes a 6, 856 personas durante 13 años, disponible para escuchar y confesar. Es importante cuando alguien pregunte si puede confesarse, decirle: ahora mismo.

Caminante incansable visitando, consolando y ungiendo enfermos como terminó su vida terrena, orante, eucaristía diaria, fueron características del sacerdote Adolfo Rodríguez como ha de ser de los Padres Yosbel y Bladimir. Imítenlo.

Jesucristo va en pos de la oveja perdida y tiene la valentía de afirmar que hay más alegría en el cielo por un pecador que se convierte que por 99 justos. Monseñor Adolfo gustaba de caerle atrás a los alejados y a quienes abandonaron la iglesia y los acogía con una amplia sonrisa. Defensor de los alcohólicos anónimos, salvador de matrimonios en peligro, amigo de los jóvenes, juguetón con los niños, verdadero pastor que congregaba a las ovejas dispersas. Constructor de puentes entre personas divididas. Imítenlo.

Monseñor Adolfo también decía: los laicos son un gigante dormido. Déjense ayudar por los laicos, especialmente por los matrimonios.

¿Qué sería del P. Rolando sin Castor Montenegro y Matilde Bared?

¿Qué sería del P. Pacheco sin Luis Alfonso y Maritza Arés?

¿Qué sería del P. Sarduy sin Bernardo Casanova y Delia Aróstegui?

¿Qué sería del P. Juanín sin Francisco Malpica y Angela Mejides?

¿Qué sería del P. Manolito sin Guillermo López y Yuliet Gómez?

¿Qué sería del P. Miguel Angel sin Edelmiro Nápoles y Martha Peña?

¿Qué sería del P. Bastián sin Euker Rodríguez y Mariela Portilla?

¿Qué sería del P. Castor sin Ariel Martín y Maribel Oquendo?

Monseñor Adolfo rezaba el rosario todos los días, recomendaba rezarlo todos los días y murió con él en la mano. Este es el rosario con el que murió y fue enterrado. (VINO LA LUZ). Todos sabemos que la Virgen de la Caridad es la Madre de todos los cubanos. La peregrinación nacional lo ha demostrado una vez más. Enseñen a este pueblo hijo de la Virgen cómo se le reza. Récenle ustedes también.

Imiten los 661 años con 5, 465 días de fidelidad sacerdotal de este presbiterio camagüeyano.

Imiten a Enrique Pérez Serantes que evangelizaba todos los pueblitos y bateyes.

Imiten al P. Becerril, quien bendecía todas las casas de su parroquia todos los años.

Imiten al P. Filiberto quien visitaba los hospitales.

Imiten al P. Jesús José del Pino Varela fundador de casas de oración y misión y comunidades sin templo.

Imiten al P. Bastián, que hoy celebra su tercer año de ordenación sacerdotal, reza mucho y vela con pasión por sus enfermos.

Queridos monaguillos: Vengan y vean lo que es el sacerdocio. Acompañen a sus sacerdotes en la misión. Pregunten, escuchen, contemplen y una gran maravilla se hará presente en ustedes, sus familias, su pueblo y su iglesia.

Queridos Yosbel y Bladimir: un día sin misa y sin oración es como un terremoto; un día sin pasión evangelizadora es como un tsunami.

Por ahí le entra el agua al coco de la infidelidad. Este pueblo ha rezado mucho y ha dado su dinero para la formación sacerdotal de ustedes. Cristo espera mucho de ustedes porque de lo contrario, no los hubiera elegido.

No los defrauden y lleven a feliz término los sueños de Cristo y de su Iglesia.