Jorge Gonzáles Rodríguez and Juan Carlos Armengol Manzo

12 de agosto de 2011

OMNIUM CUBAE URBIUM EXIGUA TAMETSI TEMPORE PRIMAS FERENS.

500 AÑOS

OREMOS

 

Santa María de la Asunción al cielo, tú que hace 500 años te hiciste presente en tu ciudad de Baracoa, ciudad de paisajes, montañas, ríos, tierra alta, caciques, patriotas y personas buenas, mira ahora a esta pequeña ciudad pero la primera en el tiempo, de la cual eres patrona, ruega por tus hijos y presenta a Dios Padre, tú que estás al lado de Él, sus oraciones.

 

-          Da salud a las embarazadas, concédeles un parto feliz y nunca se conozca el aborto en las hijas de Baracoa.

-          Cuida de los niños y haz que papás y mamás estén siempre juntos a su lado.

-          Ilumina la inteligencia de los estudiantes.

-          Enseña el camino de la felicidad verdadera a los jóvenes.

-          Bendice a los matrimonios con la fidelidad, la fecundidad y la concordia.

-          Entrega a los agricultores buenas cosechas y adecuada remuneración a sus labores.

-          Multiplica la disponibilidad en los trabajadores tanto en su esfuerzo laboral como en el regreso temprano al hogar.

-          Llena de paz a los enfermos, afligidos, presos, moribundos con la presencia cariñosa de la familia, la iglesia, los vecinos y amigos.

-          Aleja de esta ciudad los huracanes, terremotos, tsunamis y también el alcoholismo, las drogas, el robo, la violencia y la destrucción de las familias.

-          Indícales a nuestros gobernantes cómo hacer feliz esta ciudad primada.

-          Ayuda a nuestro Obispo Willy y a nuestro Padre Luisito en su anuncio de Jesucristo.

-          Envía a nuestra primera iglesia en Cuba tu Espíritu Santo y así Ella sea misionera, maestra y caritativa.

-          Concede a los difuntos el perdón de sus pecados, el premio de sus buenas obras y la vida eterna.

 

Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa, tú que estuviste presente en la fundación de esta primera ciudad cubana, acompáñala ahora con tu oración desde el cielo para que, quienes habitan esta ciudad de 5 siglos, hagan de ella la primera en la fe, el amor, la paz y la concordia, vivamos felices aquí y después contigo en tu casa del cielo donde vives con El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo. Amén.