Jorge Gonzáles Rodríguez and Juan Carlos Armengol Manzo

14 de noviembre de 2011

ORACIÓN 100 AÑOS DIOCESIS DE CAMAGUEY

1912 - RECEMOS - 2012

 

Dios Padre Bueno, que creaste a los camagüeyanos a imagen y semejanza tuya por amor y para amar, muéstrate como lo que eres, Papito misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y logra que tus hijos lleven a feliz término lo que quisiste cuando en tu providencia amorosa determinaste instituir la diócesis de Camagüey y así podamos vivir aquí felices, dichosos y bienaventurados mientras nos encaminamos hacia la plenitud de tu paz en tu casa del cielo. Perdona nuestros pecados, negligencias y omisiones que han retardado la felicidad de tu reino en esta tierra bendita.

Señor Jesucristo, gracias por enviar a tu querida diócesis de Camagüey obispos, sacerdotes, diáconos, hermanos, monjas, misioneros, catequistas y servidores caritativos. Cumple ahora tu promesa de estar junto a tu santa iglesia para continuar la evangelización y multiplicar los frutos maravillosos de estos cien años.

Señor Espíritu Santo, inspira a muchos jóvenes decir sí al seguimiento de Cristo en el sacerdocio y la vida religiosa. No dejes a nuestros hijos y nietos sin la gracia de tus siete sacramentos.

Santa María, Madre de la luz y la caridad, mira a esta diócesis de 100 años, protégela, ampárala y ruega para que la luz de Cristo llegue a todas las ciudades, pueblos y bateyes y la caridad entre hermanos sea nuestro distintivo y nos haga cada vez más legendarios.  Regálanos esta bendición en la celebración jubilosa de estos cien años y en la gran fiesta de los 400 años de tu hallazgo y presencia entre nosotros.

San Antonio María Claret, Beatos José Olallo Valdés, José López Piteira, Ciriaco María Sancha, José María Celaya Badiola, Dionisio Ullivarri, José Calasanz, Eusebio del niño Jesús y Juan Pablo II, que bendijeron con su presencia santa la Iglesia y el pueblo camagüeyano, rueguen por nosotros para que, imitándolos, hagamos de esta tierra la más hermosa por la fe, la esperanza y la caridad hasta que nos encontremos con ustedes y nuestros difuntos en las fiestas de la eterna luz donde viven con El Padre, El Hijo, El Espíritu Santo y la Virgen de la Caridad. Amén.