Jorge Gonzáles Rodríguez and Juan Carlos Armengol Manzo

10 de mayo de 2012

MONSEÑOR ADOLFO RODRÍGUEZ HERRERA

                                 9 DE MAYO DEL 2003

                                                       9 DE MAYO DEL 2012

 

Dibujar la silueta de Dios en el arduo caminar de una vida; Acampar donde el tiempo transcurre, vivir los días que se multiplican; Soñar enamorados de la dulce historia, que canta, que baila; Correr tras las huellas lejanas; Alcanzar las metas trazadas; Amar lo imposible, aun cuando es vano el intento; Saborear las delicias de un yo, que entreteje un tú, un nosotros; Escuchar el susurro del ángel, cuando todos hablan; Compartir al lado de aquellos que vagan, que avanzan…Aprender a confiar porque es bueno, fue tu lema, tu esperanza; Depositar tu mirada en aquel, que te amó, que te ama; Recibir bendiciones bonitas y donarlas; Confiar, confiar al buen Dios tu existencia, sirviendo desde la nada; Convertir aquel barro empedrado, en fina pieza de lana; Desgastar tu vida en la tierra y entregarla al cielo eterno, entregarla.

Gracias, solo gracias, Pastor cercano y amigo sencillo de tu rebaño; Gracias por la cálida dulzura, brindada desde tu alma…Gracias porque en ti, fue posible ver al Dios que te acompaña; Gracias porque todavía vives, te haces presente, nos abrazas; en la sonrisa de un niño, en el anciano que hallabas…Tu pueblo, aquí reunido, te quiere y de ti habla; Gracias por ser tú la luz, que brilla y brillarás…Gracias porque siempre estarás, guiándonos  con Jesús.

                                        Hasta pronto, hasta el cielo…Mons. Adolfo